El aseo del cuerpo, cara, manos y pies
El aseo nos proporciona salud. El desaseo produce enfermedades

protocolo.org
La importancia del aseo: aprender a ser limpios
Aquella urbanidad
El aseo nos proporciona salud. El desaseo produce enfermedades.
1. El baño es necesario, porque significa aseo general del cuerpo.
2. No sólo al levantarnos, sino cuantas veces sea necesario, debemos lavarnos la cara con jabón y con dos aguas. Así mismo los ojos, los oídos, el cuello, etc.
3. Por lo menos debemos lavarnos la cabeza dos veces a la semana. No debemos contentarnos con sólo echarnos agua y peinarnos.
4. Descuido imperdonable es tener el cabello crecido y desordenado. Peinémonos cuantas veces sea necesario.
5. Las manos deben lavarse con frecuencia: al levantarnos, antes y después de la mesa, al acostarnos, porque constantemente están expuestas a ensuciarse y al contagio.
6. No hay que descuidar el aseo de los pies. Así evitamos el sudor y los malos olores. Es conveniente cambiarse las medias o calcetines diariamente.
-
1085

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
En el mundo hay individuos que desempeñan el papel de columnas con la sencillez del que cumple un deber
-
Manual completo de urbanidad, cortesía y buen tono. Con la reglas, aplicaciones y ejemplos del arte de presentarse y conducirse en toda clase de reuniones y visitas.
-
En la iglesia el comportamiento debe ser prudente y respetuoso.
-
Los puntos principales de los artículos sobre la oratoria, la pedantería, los placeres, las preocupaciones y la religión.
-
La obra, pues, que vamos a presentar al público se compondrá de cuanto pertenece al modo de presentarse y de conducirse en el mundo.
-
Del arte de trinchar, y del servicio de la mesa. Disección de los peces.
-
Los amigos grandes son para las grandes ocasiones. No se ha de emplear la confianza mucha en cosas pocas, que sería desperdicio de la gracia.
-
Los jueces reales llegaban a tal exceso de venalidad en Inglaterra, que en 1229 fueron acusados criminalmente y declarados culpables y condenados a multas proporcionadas a sus delitos.
-
En la mesa no tomaremos en las manos, ni tocaremos otra comida que el pan destinado para nosotros.
-
En confianza hay quien fiscaliza nuestros actos, quien curiosea nuestros muebles, quien lee por encima del hombro las cartas que escribimos...
-
El paseo, el sitio de preferencias y las reglas de cortesía al pasear.
-
Algunos, dándose cuenta de su responsabilidad, cuando están en conversaciones más que frívolas, al acercarse los pequeños llaman la atención: "Cuidado, que hay ropa tendida".

