Cómo cambiar los malos hábitos. Cómo librarse de un mal hábito (con vídeo)
Casi la mitad de la cosas que hacemos a diario las hacemos automáticamente, sin cuestionarlas. Son hábitos, rutinas que hacemos en piloto automático

foto base Free-Photos - Pixabay Imágen Generada por IA
Pasos que nos pueden ayudar a cambiar los malos hábitos
Casi la mitad de la cosas que hacemos a diario las hacemos automáticamente, sin cuestionarlas. Son hábitos, rutinas que hacemos en piloto automático. Pero no todas estas rutinas pueden ser correctas o apropiadas para tener una buena calidad de vida.
Muchos de estos hábitos son buenos. Como pueden ser los hábitos relacionados con la higiene: lavarse las manos, cepillarse lo dientes, etcétera. Pero también tenemos 'malos' hábitos, hábitos que pueden ser perjudiciales para nosotros.
Pasos para librarnos de un mal hábito
1. Pensemos en un hábito que tengamos con el que no nos sintamos cómodos. Levantarnos tarde, fumar, dejar la ropa sucia en cualquier parte, etcétera.
2. Identificado el mal hábito, evitar decir 'no volveré a hacer esto'. No sirve de nada para tratar de erradicar ese mal hábito. Cuando se dice esto, es muy probable que volvamos a hacerlo.
Te puede interesar: Cómo debemos comunicarnos con los demás
3. Tenemos que apuntar en una libreta cada vez que aparezca ese mal hábito. Esto nos sirve para conocer mejor a nuestro 'enemigo'.
4. Debemos descubrir qué le da 'alas' a nuestros malos hábitos. Tenemos que fijarnos en las circunstancias que acompañan a nuestros malos hábitos.
5. Reemplazar el hábito malo por uno bueno. Eliminar o dejar un hábito malo es muy difícil. Pero cambiarlo por uno bueno puede ser mucho más sencillo. Para esto utilizaremos la técnica del 'si... y entonces'.
Si nos mordemos las uñas cuando estamos aburridos, o bien comemos cosas que no nos convienen cuando vemos la televisión, ¿qué podemos hacer para reemplazar esos hábitos perjudiciales?
Nos podemos plantear unas cuantas opciones que pueden servir de sustitutos a los hábitos nocivos: salir a dar un paseo, tocar un instrumento de música, llamar a un amigo para charlar, etcétera. Es la técnica que Elsa denomina del 'si... entonces'.
No es necesario hacerlo de golpe, sino poco a poco. Sabemos que los malos hábitos suelen proporcionarnos una recompensa a corto plazo, y los buenos puede que no tanto, que no sea tan rápida la recompensa. Podemos darnos una pequeña 'recompensa' cada vez que practiquemos ese nuevo hábito como una forma de motivación.
El estupendo programa de RTVE "Para todos la 2" invita a la investigadora Elsa Punset a charlar sobre los malos hábitos y cómo podemos librarnos de estos malos hábitos.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
La cuchara, el cuchillo, el tenedor... ¿el teléfono móvil -celular- encima de la mesa?
-
El anfitrión es la persona encargada de hacer sentir cómodos a los invitados y de brindarles lo mejor de sí
-
Muchas personas con parálisis cerebral arrastran las palabras y tienen movimientos involuntarios
-
Un almuerzo o una cena suelen tener un momento previo -aperitivo- y otro posterior -sobremesa- de cierta relevancia
-
Ser importante conlleva una gran responsabilidad para la que muchas personas no están preparadas
-
Algunas personas "desaparecen" de una reunión, de una celebración o de una fiesta sin despedirse de nadie...
-
La ciudadanía es clave para lograr una sociedad más justa. Es importante el papel activo del ciudadano en la sociedad para conseguirlo
-
Cuando una persona tiene una relación de confianza con otra persona que se basa, principalmente, en la reciprocidad se puede decir que son amigos
-
El diputado que espera en palacio: la curiosa tradición de tomar como rehén del Rey a un miembro del Parlamento
-
El saber estar y el sentido común no son fáciles de aplicar, porque la sociedad actual es más compleja, más diversa y desdibujada que la anterior
-
Educación familiar: hábitos diarios para aprender que los buenos modales son necesarios para vivir en sociedad
-
Hay que ser espléndidos con las muestras de gratitud. La generosidad a la hora de agradecer debe estar a la orden del día











