Pasajeros a embarcar. Etiqueta en los aviones (con vídeo)
Las prisas y los malos modales se dejan ver en más ocasiones de las que nos creemos

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La carrera hacia la puerta de embarque
Cuando escuchamos por los altavoces del aeropuerto un aviso para embarcar no lo debemos confundir con el pistoletazo de salida de una competición del mundial de atletismo.
Aunque no tengamos un vuelo con el asiento numerado -que es la opción más cómoda y económica- no hay peligro de perder nuestro vuelo. Tranquilos todos, no nos vamos a "quedar en tierra".
Se puede caminar a un paso ligero, pero entre andar rápido y salir en estampida hay una gran diferencia. Sobre todo, aunque corramos no podemos atropellar a la gente.

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Prisas y carreras, vale. Pero con educación
No es malo correr, aunque en muchas ocasiones no es necesario. Lo malo es hacerlo sin tener en cuenta ciertas reglas de cortesía.
Saltar por encima de los asientos de la sala de espera, propinar empujones a otras personas, golpear con nuestro equipaje a otros pasajeros, tirarles o apartarles sus maletas. Este tipo de acciones son comportamientos intolerables que no se pueden justificar ni permitir.
El avión no va a despegar antes de su hora por mucho que el pasaje corra hacia la puerta de embarque para llegar lo más pronto posible.
Tampoco vamos a recibir un trato especial por ser los primeros en entregar nuestros billetes o en llegar al avión. Por favor, un poco de prudencia y de sentido común.
Una vez que estamos en la cola o fila para embarcar nada de colarse, de tratar de meterse en medio de un conocido o un amigo que acabamos de ver ni cualquier otra argucia o treta para adelantar unos puestos. Cada uno en su puesto para evitar disputas o riñas.
La carrera hacia la puerta número...
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