Ponerse demasiado cómodo. Etiqueta en los aviones (con vídeo)
Las instalaciones de los aeropuertos no son un espacio para tomarlo como propio, como si fuera nuestra casa

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¡Este espacio para mí!
Las instalaciones comunes de un aeropuerto no son propiedad de sus usuarios sino de una compañía aérea, de una empresa concesionaria o de cualquier otra entidad. Cualquier viajero puede disfrutar de ellas pero atendiendo a unas mínimas reglas de educación y respeto.
Seguro que alguna vez se ha encontrado con esa persona o grupo de personas que "invaden" el espacio de los demás para su propio disfrute. Veamos algunos ejemplos.
1. Una persona que se tumba ocupando todo un banco o varios asientos.
2. Un grupo de personas improvisan un concierto que nadie quiere escuchar, o bailan al ritmo de la música de sus altavoces.
3. Una familia despliega su "picnic" como si estuvieran en una hermosa y verde pradera.
4. Un grupo de jóvenes juega en la sala al fútbol o a cualquier otro juego que ocupa la sala y molesta a gran parte de los usuarios.
Todo este tipo de comportamientos son bastante poco cívicos y muy egoístas, amén de maleducados.

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Espacios públicos no espacios privados
El espacio público, es para compartir, como su nombre indica, es público, es de todos. Nadie puede -ni debe- adueñarse de un espacio del que no es propietario. Unos pocos no pueden hacerse "dueños" de lo de todos.
Hay que entender que no estamos solos en el mundo. Que hay que convivir y compartir con unas reglas, escritas o no, de cortesía, prudencia y respeto.
¿Si todos los usuarios de una sala de espera o espacio de una terminal del aeropuerto hiciesen lo mismo? Seguramente ese espacio se parecería más a un camping, a una zona de acampada de la montaña o a una romería típica de alguna localidad que a la sala de un aeropuerto.
¿Nos ponemos cómodos?
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