¿Cómo aceptar o rechazar una invitación?
Aceptar o declinar una invitación. Cómo hacerlo de la forma más correcta posible

protocolo.org - FP Pro
Cómo aceptar o rechazar una invitación sin ser maleducado
Las formas de comunicar si se acepta o se rechaza una invitación
Los compromisos sociales pueden ser, en ocasiones, un poco complicados. Sobre todo cuando la persona que nos invita es alguien cercano o es alguien al que podemos hacer un favor asistiendo.
Cuando recibimos una invitación, además de comprobar nuestra agenda -algo fundamental- tenemos que hacer un balance de pros y contras. Un vez hecho este balance, ya podemos tomar una decisión. En ambos casos, aceptar o rechazar la invitación, debe hacerse lo antes posible. Para que los organizadores o anfitriones obre en consecuencia.
Si optamos por declinar la invitación, es aconsejable dar una excusa creíble. Pero, tampoco debemos contar una historia o una película. Simplemente algo breve como "tengo un compromiso previo", "estoy fuera de la ciudad en esa fecha" o alguna otra similar.
Si optamos por aceptar la invitación, simplemente habrá que confirmarlo según las indicaciones de la propia invitación. Suele figurar un correo electrónico, un teléfono de contacto, etcétera, para hacerlo.
Tanto para aceptar como rechazar una invitación se debe hacer de la misma forma que se recibió la invitación, salvo indicación particular especial. Pero por regla general, si nos invitan por teléfono es correcto llamar para confirmar/declinar la invitación. No obstante, si no es fácil contactar por teléfono con esa persona, podemos escribir para darle nuestra confirmación o excusar nuestra ausencia.
Te puede interesar: Cómo decir que no a una invitación (con vídeo)
Si nos han invitado por escrito, lo habitual es contestar por escrito, salvo que en la invitación se indique algún otro medio de contestar; generalmente, se suele poner un teléfono para confirmar, y actualmente empezamos a ver, con cierta frecuencia, una cuenta de correo electrónico. Es importante hacer caso de las indicaciones de la invitación para no "complicar" la labor de la persona que invita, remitiendo contestaciones por teléfono, por carta o por otros medios no indicados. Hay que atenerse a lo que nos indiquen en la invitación.
En casos de mucha confianza, y cuando se guarda una buena relación con los anfitriones, es posible hacer la confirmación/declinación por otros medios distintos, como por ejemplo, verbalmente. Pero no es lo más correcto y adecuado. Las palabras se las lleva el viento o bien se puede olvidar de un comentario dicho en un momento determinado.
Tanto si en la invitación se indica S.R.C. (se ruega contestación o confirmación) o R.S.V.P. (response s'il vous plait), como si no se indica nada, es correcto y adecuado confirmar nuestra asistencia o ausencia.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Al terminar una visita no podemos marcharnos "a la francesa". Es decir, no hay que irse de una casa sin despedirse. Al menos, de los anfitriones
-
El tiempo de antelación necesario para hacer una petición de mano no tiene una regla establecida
-
El uso de las manos en la mesa debe ser limitado a ciertas cuestiones relacionadas con la comida
-
Los compromisos sociales nos hacen acudir a fiestas en las que, en ocasiones, apenas conocemos a nadie
-
Un destino de playa es la elección más escogida por las familias para sus vacaciones. Pero ¿sabemos cómo debemos vestirnos para pasar unos días en la playa?
-
En la mesa además de la vajilla, los cubiertos y las copas son necesarios, en algunos casos, otros elementos para aderezar los platos
-
La duración de la visita depende mucho de la finalidad de la misma. No es lo mismo visitar a un enfermo que ir de visita a casa de un amigo o familiar
-
Las llamadas telefónicas, sobre todo en el ámbito laboral, se pueden hacer por medio de un ayudante o secretaria
-
A los niños hay que enseñarles el uso correcto de la servilleta y el momento en el que pueden empezar a comer
-
Siempre. Hay que contestar, afirmativa o negativamente, a cualquier tipo de invitación aunque sea telefónica. Es de muy mala educación no contestar a las invitaciones
-
Al volante, sobre todo en las grandes ciudades, pasamos mucho tiempo dentro del automóvil. En este tiempo de espera hay que mantener una cierta compostura
-
La figura del acomodador y el servicio de guardarropa apenas se ven ya nada más que en algunos teatros y recintos para espectáculos











