Buenas maneras, en el día a día
Nuestros hijos son nuestro mayor tesoro. Hay que educarlos dando un buen ejemplo

Nayu Kim
Buenas maneras, en el día a día
Llevo a mi hija pequeña al colegio todas las mañanas. Es un cole céntrico, en medio de calles no muy anchas. A esa hora nos juntamos todos los que utilizamos el coche para llevar a los niños -mala costumbre, sí, lo reconozco- más el tráfico ordinario de la zona, que no es poco. Les puedo asegurar que, casi de ordinario, los líos son monumentales: largas filas de coches esperando para descargar la "mercancía", padres e hijos cruzando apresuradamente los pasos de peatones, esquinas ocupadas por aparcamientos "de un minuto" y todos nerviosos por no llegar tarde a nuestras respectivas responsabilidades.
Añádale que, como no podría ser de otra manera, la gran afluencia se produce en cinco minutos, esos cinco minutos en los que, de repente, nos juntamos mucha gente en muy pocos metros cuadrados, con prisas y con niños pequeños. Visto así, parecería un caldo de cultivo propicio para que surgieran problemas importantes, para que se montara algún buen pollo un día sí y otro también. Y sin embargo, hasta el día de hoy, debo decir que nunca he presenciado algún conflicto reseñable.
Todo se desarrolla con naturalidad, con cierto orden y -casi me atrevería a decir-, con buenas maneras. Es innegable que en los últimos tiempos, hemos sufrido una notable pérdida de valores y principios, que nos cuesta mucho decir gracias y por favor, que se lleva cuestionarlo todo, aunque sea con malos modos.
Te puede interesar: No perder los buenos modales al volante (con vídeo)
No sé qué pensará usted, pero yo sigo creyendo en el valor de la buena educación, la que impone el sentido común, la que significa defender tus intereses sin necesidad de demostrarse agresivo o arrogante. Por eso, la concentración matutina en la puerta del colegio de mi hija me parece una demostración palpable de que no es necesario ser grosero ni maleducado para resolver los pequeños problemas cotidianos. Mucho menos si estamos en presencia de menores que tienen la fea costumbre de mirar con atención y aprender de los mayores.
Es posible no obstante, -en eso consiste el asunto, ¿no?, en que vivamos juntos los que pensamos de manera diferente- que otros quieran conducirse por otros caminos en los que las buenas maneras se consideren algo retrógrado o pasado de moda. En ese caso, sonría, no pierda la compostura, cuente hasta diez y piense que nuestros hijos son nuestro mayor tesoro.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Una cita en televisión puede ser un poco estresante. Vamos a ver cómo pasar del nerviosismo a la conversación amena para conocerse un poco mejor
-
Los medios de comunicación sirven para informar y transmitir determinados mensajes a una o varias personas, a los miembros de un determinado colectivo o comunidad...
-
El arte siempre va a mejorar a los hombres y su condición esencial es la moderación. Sin duda alguna una norma de comportamiento
-
Todos debemos mantener una cierta compostura independientemente de acontecimientos o situaciones personales/profesionales
-
No es bueno echar broncas o reprimir a los demás, porque no funcionan o funcionan muy poco.
-
Está de moda poner en tela de juicio la cortesía. Aprovechando ciertas actitudes, se quieren hacer muchas generalizaciones que son inexactas, por no decir que equivocadas y tergiversadas
-
La importancia de respetar los límites personales: cuáles son los momentos en los que un abrazo puede resultar inapropiado
-
La inteligencia emocional consiste en saber regular nuestras emociones, saber identificarlas, saber relacionarnos con las emociones de los demás, etcétera
-
El momento de pagar la cuenta puede resultar un poco incómodo cuando no se habla de forma clara. Si hay una buena comunicación entre la pareja, no debería resultar un problema el decidir la forma de pagar la cuenta
-
La combinación de buenos modales con una buena educación se puede llamar etiqueta. ¡Y es tan bueno cuando los modales y la educación se inculcan desde la infancia!
-
Toda persona bien educada, es necesariamente oficiosa, y se ve asomar a sus labios la sonrisa.
-
Preguntar la edad de una persona puede molestar e incomodar a muchas personas. Además, en determinados contextos puede tomarse como una forma de discriminación










