¿Es correcto abrir la puerta del coche a otra persona?
La cortesía del conductor conlleva tener ciertas atenciones con sus pasajeros, con independencia de la edad o el género

protocolo.org - FP Pro
Gestos de cortesía: abrir la puerta del coche para que suba o baje, una persona importante, una mujer o una persona de edad avanzada
Si, por supuesto. Una cosa es que apenas se haga en la actualidad, sobre todo cuando se trata de una gran ciudad, donde se para el coche en sitios poco adecuados e incluso prohibidos para estacionar, pero otra cosa es que no sea una muestra de cortesía que debamos tener siempre que sea posible.
Las prisas con las que se suele vivir, sobre todo en las grandes ciudades, hacen que los gestos de cortesía sean cada vez menos habituales, no solo cuando nos referimos al automóvil, sino en otros muchos ámbitos y contextos.
Si hemos parado en un sitio que podemos bajarnos del coche sin peligro, es muy de agradecer que abramos la puerta a esa señora o persona mayor facilitándole la entrada/salida en el vehículo. E incluso, podemos echarle una mano para ayudarle a acomodarse en el coche.
Te puede interesar: Cómo entrar y salir de un automóvil. La precedencia en los coches (con vídeo)
Por razones de seguridad, debemos abrir la puerta del lado de la acera y no la puerta del lado de la calzada, salvo que estemos en un lugar por donde no pasan otros automóviles por ninguno de los dos lados. Por ejemplo, si entramos con el vehículo en una zona peatonal.
Si tenemos que pasar al otro lado del vehículo, por la razón que sea, debemos hacerlo por su parte trasera, mejor que por la parte delantera.
Las personas muy mayores, al igual que se hace con los niños, no es conveniente que se les deje viajar en el asiento del al lado del conductor. Es mejor que viajen en los asientos de atrás. Y mejor, acompañados. Si no hay acompañantes, entonces hay que valorar la conveniencia de tenerlo al lado del conductor, para ir 'mejor vigilado'.
Los gestos de cortesía en el automóvil hay que tenerlos con todas las personas que viajan con nosotros, aunque no sean personas muy mayores o mujeres. La cortesía del anfitrión -en este caso, conductor- debe ser la misma para todo el mundo. Recibir un trato amable es una 'obligación' para un conductor bien educado.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Los destinos turísticos de interior no tienen tanta demanda como los destinos playeros.
-
Los cubiertos se colocan en la mesa para utilizar con un determinado plato. En ocasiones, puede que no sepamos muy bien cómo utilizar alguno de estos cubiertos
-
Compartir un paraguas tienes sus reglas de cortesía. Responde más a cuestiones prácticas que a una simple regla de cortesía, que también debe tenerse en cuenta
-
Un destino de playa es la elección más escogida por las familias para sus vacaciones. Pero ¿sabemos cómo debemos vestirnos para pasar unos días en la playa?
-
Aunque parezca algo trivial muchas personas no saben caminar por la calle cuando llevan muchas bolsas o paquetes. Creen que la calle es para ellos solo y no se toman la molestia de compartir ese espacio de todos
-
Estamos acostumbrados a dejar las botellas de las bebidas en la mesa, ¿por comodidad?
-
El Curriculum Vitae (CV) es la "puerta de entrada" a un posible empleo. Si lo hacemos de una forma apropiada y con algún matiz que nos diferencie de los demás, aumentaremos nuestras posibilidades de encontrar un trabajo
-
La pedida de mano es un encuentro privado entre los familiares de los novios
-
Las llamadas telefónicas, sobre todo en el ámbito laboral, se pueden hacer por medio de un ayudante o secretaria
-
En una entrevista de trabajo hay que mostrarse extrovertido sin llegar a una locuacidad extrema. Hay que hablar lo justo pero sin dejar cosas importantes sin decir
-
Las segundas nupcias son algo habitual entre las personas que se han quedado viudas. Pero la etiqueta nos dice que la boda puede ser algo distinta a la primera
-
Los testigos son invitados "especiales" en una boda, porque participan aportando el testimonio de la celebración de un matrimonio.











