
Consejos para dar una entrevista telefónica. Qué decimos en la entrevista y cómo decimos lo que queremos transmitir
Si la entrevista telefónica es para un medio escrito, no hace falta destacar con la entonación de nuestras palabras ciertos matices
Nic McPhee
Atender una entrevista por teléfono: las palabras toman protagonismo
La importancia de lo que decimos y de cómo lo decimos
El teléfono es una estupenda forma de comunicación, aunque carece de la 'fuerza' que pueden aportar los gestos a cualquier tipo de comunicación.
Los periodistas, en ocasiones, ya sea para una entrevista para la radio o la prensa escrita, no se desplazan hasta el lugar donde se encuentra la persona a la que quieren entrevistar. Prefieren llamar por teléfono para realizar la entrevista. Si quiere la entrevista en el momento de llamar, lo mejor es que la rechacemos. Puede ser un error, participar en una entrevista sin conocer el programa, al entrevistador y casi, lo que nos van a preguntar. Ahora bien, si nos interesa mucho, por las circunstancias que sean, podemos aceptar y poner algunas condiciones. Sobre todo, para evitar sorpresas.
Los 'peligros' de aceptar una entrevista no acordada o pactada con antelación es que no sabemos nada acerca de lo que nos van a preguntar, quién y cómo es el entrevistador, cuál es la 'línea' que sigue ese medio de comunicación, etcétera. Si el periodista solo se identifica con su nombre, hay que preguntarle para qué medio trabaja o en qué medio va a salir publicada esa entrevista.
Saber la opinión sobre un tema de actualidad o noticia relevante
Cuando más que una entrevista es una 'consulta' para dar una opinión sobre un tema de actualidad, tampoco está de más pedir un tiempo de antelación -una hora, por ejemplo-, para que nos podamos informar un poco más y poder "reflexionar" sobre el tema para no pecar de impulsivos. Las opiniones en caliente pueden dar lugar a comentarios no deseados.
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Si la entrevista telefónica es para un medio escrito, no hace falta enfatizar con la entonación de nuestras palabras ciertos matices, debido a que los mismos no serán recogidos de igual forma en el medio escrito. Si queremos destacar algo, se lo haremos saber a nuestro entrevistador. Pero cuidado, no caigamos en el error, de querer decirle cómo debe hacer su entrevista. Cada cual debe hacer su trabajo, sin intromisiones. Tenemos que aplicarnos la máxima "zapatero a tus zapatos".
¿Entrevista en directo o entrevista grabada?
Si la entrevista telefónica es para la radio, lo primero que debemos conocer es si va a ser en directo o la misma va a ser grabada y emitida en diferido. Hay ediciones y cortes de algunas entrevistas que pueden 'tergiversar' nuestras palabras.
Si la entrevista es en directo, es conveniente no olvidar que el 'directo' no admite rectificaciones. Una vez que decimos algo ya no se puede borrar. Podemos corregirlo o matizarlo, pero lo habrán escuchado muchas personas.
Si la entrevista es grabada, no es cuestión de relajarse, pero si podemos 'cortar' y empezar de nuevo si surge cualquier problema o imprevisto. Podemos, pedir un 'tiempo' como el deporte para hacer alguna consulta o verificar algún tipo de dato.
La voz, la entonación, los giros... la 'música' de las palabras
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Tenemos que cuidar mucho la entonación y la vocalización de las palabras. Los matices son muy importantes cuando queremos hacer algún tipo de diferencia o remarcar ciertas palabras. A diferencia de la prensa escrita, debemos evitar ruidos en nuestro entorno: tonos de móviles, timbre de la puerta, ruido de radio o televisión encendidas, ladridos de perro, ruidos de niños, voces o conversaciones, ventanas abiertas con ruido de tráfico, etcétera.
Hablar sin interrupciones. Respetar los tiempos
Tenemos que procurar no interrumpir al entrevistador mientras está hablando o haciéndonos alguna pregunta. Solo es admisible una interrupción para corregir algún dato erróneo de lo que está diciendo el periodista (generalmente datos sobre la biografía o trabajo) y siempre cuando haya terminado de hablar.
Hacer un esquema previo a nuestra intervención puede ayudarnos a no perder el 'hilo' durante la entrevista. Debemos evitar hacer comentarios "off the record" para que no puedan ser malinterpretados o utilizados fuera de contexto. Cualquier conversación con un periodista puede considerarse parte de la entrevista; mucho cuidado con lo que decimos en cualquier momento.
Un último consejo. Vamos a ser amables y cordiales, para que la entrevista discurra por buenos cauces. Evitemos cualquier tipo de interrupción o distracción durante la entrevista para no perder el "hilo" de lo que estaba diciendo o comentando.
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