Cómo viajar en grupo. Consejos para tener una buena experiencia y un estupendo recuerdo
Consejos y claves para evitar conflictos en los viajes que hacemos con grupos de amigos, familiares o cualquier otro grupo de personas

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Consejos para tener un viaje en grupo cordial y agradable
Viajar en grupo suele resultar ser una buena experiencia, sobre todo cuando se hace con amigos o con personas de la familia. Pero tampoco podemos descartar los viajes en grupo con personas que se juntan simplemente para no viajar solas. En cualquiera de los casos, debemos tener en cuenta algunas normas de etiqueta y cortesía para que haya buen ambiente entre las personas que viajan juntas.
Sin consenso no hay buen rollo
En primer lugar, vamos a utilizar una palabra fundamental en cualquier relación grupal: el consenso. Debemos tener en cuenta los gustos y preferencias de todos los integrantes del grupo y tratar de contentar a todos. Una buena comunicación es la clave. Muchos conflictos surgen por asumir que todos quieren lo mismo y por no hablar las cosas antes de hacerlas.
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Planificar para evitar conflictos
Si se organizan actividades sin contar con la opinión de los demás, esto puede generar cierto malestar y malos rollos. Cada persona tiene gustos diferentes, y lo que para uno puede ser muy emocionante, para otro puede resultar aburrido o, por el contrario, demasiado arriesgado. A la hora de organizar actividades es probable que haya que hacer concesiones. Pero, estas concesiones deben ser equitativas. Es decir, no siempre tienen que ceder los mismos.
Tiempo para uno mismo
Viajar en grupo supone compartir mucho tiempo con los demás integrantes del grupo. Pero, no debemos olvidar que es importante que cada persona tenga tiempo para sí misma o para pasarlo con su pareja. Es una forma de evitar 'saturarnos' de tanta compañía y tener un cierto 'oasis' de tiempo para disfrutarlo a nuestro gusto.
Compartir espacio
Es uno de los aspectos que pueden generar más roces. Compartir mesa, habitación, asientos durante un viaje, etcétera puede ser complicado. Si queremos evitar roces o enfrentamientos, hay que tratar de compartir ese tiempo y espacio con laspersonas que sean más afines a nosotros. Si no es posible, habrá que echar mano de la diplomacia y tener un poco de mano izquierda. Si a esto le añadimos un poco de amabilidad para tratar de que todo vaya bien, seguro que todo va sobre ruedas.
El dinero y el reparto de los gastos
Salvo las actividades que se vayan planificando sobre la marcha, o bien cuando surge algún imprevisto, el tema del dinero debería quedar claro antes de empezar el viaje. Estos acuerdos deben respetarse. Lo habitual es que todo se divida a partes iguales. Pero, puede haber otro tipo de acuerdos. Si uno pone coche y gasolina, puede que se le exima de pagar la comida o el alojamiento. El caso es que todo sea hecho con la conformidad de todos.
Para evitar problemas con los pagos, se puede hacer un fondo común para los gastos. Así evitamos estar pidiendo dinero todo el tiempo. Incluso, así se evita tener que reclamar a los que se hacen más remolones a la hora de pagar.
Invitados por sorpresa
Las incorporaciones a posteriori o bien por algún tipo de encuentro casual deben ser consensuadas y aceptadas por todo el grupo. Cada grupo tiene su propia dinámica y una forma de entenderse que puede suponer un cambio si se incorporan personas nuevas. Si se acepta alguna persona nueva hay que dejarle bien claro todas las reglas, sobre todo en lo referente al reparto de gastos.
Viajar en grupo puede ser una experiencia maravillosa si todo sale bien. Pero, para que todo salga bien, hay que establecer unas reglas muy claras y respetarlas. Porque viajar en grupo suele ser una experiencia gratificante y qué mejor manera de hacerlo que en compañía de buenos amigos.
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