¿Los invitados deben ayudar a recoger después de una fiesta? Colaborar con los anfitriones
Los invitados a una fiesta no deberían verse involucrados en las labores de limpieza, salvo que sea una fiesta o celebración con amigos o familiares de mucha confianza

protocolo.org - FP Pro
Llega la hora de recoger, ¿pedimos a nuestros invitados que nos ayuden a limpiar?
Las celebraciones en casa conllevan trabajo. No solo a la hora de organizar, sino a la hora de recogerlo todo. Hay que tenerlo previsto. Pueden ser los propios anfitriones los encargados de realizar estas labores de limpieza. También es posible contratar personal de servicio para que lo deje todo limpio y recogido.
¿Solicitamos la ayuda de nuestros invitados para que nos ayuden a limpiar y recoger?
Depende. Si es una fiesta de amigos, todos deberían colaborar. Si celebramos algo más formal, no será necesario. Recoger una mesa no conlleva tanto trabajo. De todas maneras, debe pedirse con educación. Mejor pedir que imponer.
Las labores de limpieza las debería coordinar el anfitrión. Son ellos los que deberían asignar las tareas. Un trabajo bien organizado es mucho más efectivo. Las tareas se terminan antes.
Te puede interesar: El tabaco y los invitados en casa. ¿Cuándo se puede fumar?
Limpiar y recoger el mismo día o lo dejamos para el día siguiente
Lo normal es disfrutar de una fiesta o celebración sin involucrar a los invitados en la recogida y limpieza posterior. En una fiesta o celebración formal no se debe solicitar la ayuda de nuestros invitados.
Salvo que sea un espacio necesario de la casa, puede ser mejor idea recoger al día siguiente. Eso hará poder disfrutar por completo de la fiesta. A última a hora la gente está cansada y no recogerá con ganas. No se llevará a cabo con tanta diligencia como se hará al día siguiente.
Aunque la fiesta sea entre amigos, no debemos ser tan aprovechados y abusar de la confianza de nuestros invitados. Un invitado, es, lo dice la palabra, la persona que disfruta de nuestras atenciones, no la persona que debe obedecer nuestras órdenes o estar a nuestro servicio.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Dependiendo de la hora del día los transporte públicos pueden ir bastante llenos de gente, por lo que ir con muchos bultos o bolsas puede representar un problema tanto para nosotros como para el resto de los pasajeros
-
Las calles no siempre están están en perfecto estado o bien nosotros no vamos muy atentos y tropezamos con una adoquín que sobresale, con un pivote, etcétera
-
El importe a gastar en un regalo de boda depende de muchos factores. Entre ellos están el presupuesto con el que se cuenta y el grado de cercanía con los novios
-
El cortejo de salida difiere en ciertos aspectos del cortejo de entrada a la iglesia o templo.
-
Entre los invitados puede haber alguno de esos que suele protestar por la comida o por cualquier otra cosa.
-
El tiempo de antelación necesario para hacer una petición de mano no tiene una regla establecida
-
Cada cubierto debemos utilizarlo adecuadamente en función del tipo de alimento servido y de su preparación.
-
Los novios son, en muchos casos, los que nos marcan la pauta a la hora de hacer un regalo para una boda.
-
Hablar en un transporte público es algo habitual, aunque no siempre lo hacemos de forma correcta y educada. Es relativamente habitual escuchar tonos de voz muy altos
-
La llegada del buen tiempo, aunque no sea una condición necesaria, anima a celebrar alguna que otra fiesta con los amigos u otras personas.
-
Cuando llegamos a una fiesta o celebración y nos encontramos con varias personas en un grupo puede surgirnos la duda de a quién debemos saludar primero
-
Al terminar la entrevista de trabajo hay que seguir siendo educado y correcto. Hay que saber despedirse bien aunque creamos que la entrevista de trabajo no ha ido tan bien como esperábamos











