Las visitas por sorpresa
La visita es una forma de mantener el contacto con amigos y familiares

Chaquetadepollo.
¿Quién será? Una visita inesperada
Qué hacer con las visitas por sorpresa
Las visitas durante la semana a casas de amigos o familiares son poco habituales debido a los cambios sociales habidos con el paso de los años. La incorporación de la mujer al trabajo ha hecho que durante el día la casa esté vacía o bien no se encuentren los dueños en la casa.
Si, de todas maneras, nos decidimos a hacer una visita, lo mejor es llamar antes para comunicar nuestras intenciones; también lo podemos hacer por escrito, pero no es frecuente hacerlo por este medio.
Lo que no se debe hacer es una visita "sorpresa" sin avisar, porque podemos ser inoportunos por diversos motivos: tienen otra visita, están ocupados, van a salir, etcétera.
Si hacemos una visita "sorpresa", por el motivo que sea, lo primero que debemos hacer es preguntar si es buen momento, y estar atentos a su reacción. ¿Por qué? Porque, si son personas bien educadas, nos dirán que no importa aunque la visita no haya sido muy oportuna. Si intuimos o vemos el más leve indicio de molestia es mejor saludar e irse.

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Aunque sea una visita sorpresa, nunca se debe hacer ni a la hora de almorzar o ni a la de cenar. Las horas de las comidas no son horas de hacer visitas, ni por sorpresa ni anunciadas.
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Las visitas no deben ser prolongadas; las visitas sorpresa, deben ser aún más breves. Aunque nos inviten a algo, lo mejor es poner una disculpa y no aceptar, porque lo harán por cortesía. Es mejor dejarlo para una ocasión posterior que será acordada por ambas partes.
Si llega alguna otra visita o reciben una llamada telefónica, lo mejor es despedirse y dejar que atiendan esa llamada o visita. Los dueños de la casa tendrán más libertad para atender la llamada o a la nueva visita.
No es correcto hacer visitas "sorpresa" de forma habitual, si no queremos ser conocidos como la persona que tiene el "don de la oportunidad". Una visita inesperada solo puede ser "justificable" por algún asunto de vital importancia.
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