Tiempo. Vanidad. Virtud. Resumen.
Los puntos principales de los artículos sobre el tiempo, la vanidad y la virtud.
Josef González Torres de Navarra.
Lecciones de Mundo y de Crianza. Cartas de Milord Chesterfield. 1816
Se lee en 1 minuto.

Tiempo.
Todos hablan del valor del tiempo.
No pierdas la primera ocasión.
El método abrevia y facilita los negocios.
Si te falta tiempo al sueño que lo presta.
No emplees el tiempo en cosas frívolas.
Las diversiones no son tiempo perdido.
Vanidad.
Virtud.
Etiquetas
Nota
-
6976

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
Contenido Relacionado
-
No hay que tomar la costumbre, sin embargo, de escupir con demasiada frecuencia y sin necesidad, lo que no sólo es muy descortés sino que además repugna e incomoda a todo el mundo
-
El vestido fijaba muy a menudo la posición de las distintas clases sociales.
-
Al sentarte a la mesa debes cuidar de quedar más bien de los últimos, que no tomar asiento preferente, a menos que no te lo manden
-
Una Madreselva, puedo ofrecerte un tesoro, porque escondo en mi seno los lazos del amor
-
Del arte de trinchar, y del servicio de la mesa. Disección de las aves.
-
Generalmente son los abuelos o los padrinos de boda de los padres los que sirven de padrino y de madrina al recién nacido
-
Si una parte de la cortesía consiste en decir a cada uno lo que le conviene, está claro que a fin de que no falte asunto a la conversación debes hablar a cada uno de las cosas que más le ocupan o más le agradan
-
El respeto que debe mostrar un niño en el templo y otros lugares religiosos se debe inculcar desde pequeño
-
Por la corbata se juzga al hombre, o permítasenos decir, que la corbata es todo el hombre.
-
Según el hotel, se debe vestir de manera más o menos elegante, y no hacerse notar por demasiada negligencia o por una exhibición de trajes exagerada.
-
Catón se arrepintió de haber pasado un dia entero sin haber hecho nada.
-
Para ser admitido en esas reuniones ya no fue necesario haber roto una lanza en honor de una princesa o de una dama, sino que bastó descender de ilustre y antigua cuna






