Buenos modales a la hora de comer
La mesa es uno de los lugares donde los niños deben prestar más atención a la hora de comportarse bien

foto base Peter Hershey - Unsplash Imágen Generada por IA
Cómo tener un buen comportamiento en la mesa: buenos modales en la mesa
Aquella urbanidad
Ante todas cosas los alumnos han de recordar que es un acto grosero sentarse a la mesa con las manos sucias; deben pues lavarse, y hecho esto, sentarse, no en tropel y como si faltase tiempo para ello; es preciso observarse recíprocamente, esperar a los demás; que el ayo o superior lo indique, y no disputar jamás acerca del lugar, cediendo más bien el puesto preferente a los de mayor edad.
Sentados y arrimada la silla suficientemente, se desdoblará la servilleta, colocando una de sus puntas en el ojal de la casaca o levita, los de corta edad, para evitar el mancharse, cortando en seguida el pan en pedazos de tamaño regular para usarlo después.
Si un alumno está encargado de servir la mesa, debe hacerlo en primer lugar a la persona de más edad, si la hubiere, y siendo solo alumnos los presentes, irá sirviendo por la derecha, cuidando todos de ir siguiendo el plato por el mismo lado, anunciando su clase y preguntando a cada uno si gusta de él.
Jamás se servirá con la cuchara que se hubiere usado; se pone una limpia en el plato que se entrega para servirse, volviéndola cada uno a él después de haber tomado.
Te puede interesar: Comer de forma correcta. Los buenos modales en la mesa
La glotonería es vicio muy reprensible y en el que no debe caerse; no se tomará cosa alguna con los dedos, ni se chuparán éstos; no se soplará con demasía a fin de enfriar los alimentos; no se llenará con exceso la cuchara, ni se roerán los huesos con afán; para descarnarlos se hará uso del cuchillo y del tenedor; tampoco ha de beberse a cada momento, siendo suficiente hacerlo entre plato y plato; y sobre todo ha de cuidarse mucho de no tocar el vaso sin limpiarse la boca antes y después de beber y de no salpicar al que se tiene inmediato, por torpeza en el manejo del cubierto; no mirando ni observando si los demás comen poco o mucho de una a otra cosa.
Tener las piernas en continuo movimiento, mientras se está en la mesa, es un defecto que debe reprimirse, porque es muy molesto, y cuando deba un niño comer con su familia, será criticado con razón, además de que, manchándose unos a otros, priva también de estar sentados con la firmeza y decoro necesarios.
Un niño debe ser sobrio y no pedir o servirse de una misma cosa repetidas veces; esto probaría glotonería además de ser perjudicial a la salud; útil es comer lo bastante, y prueba de mala crianza comer con exceso; en un mismo plato no se han de comer distintos manjares, ni se han de limpiar demasiado; cuando deba cambiarse de plato se dejará en él el cubierto usado, a menos que no fuese escaso el número; mas en ningún caso se usará la cuchara para dos o mas servicios.
El colmo de la grosería es tolerar en la mesa eructos o cosa semejante; cuando es imposible evitar los efectos naturales del estómago, conviene sepan los niños evitar la explosión, volviendo siempre el rostro a un lado, y tapándo la boca con la servilleta, o con el pañuelo fuera de la mesa.
En el manejo del trinchante, servicio de la mesa, honores de ella y demás minuciosidades, deben esmerarse los ayos para que los alumnos, adquiriendo desembarazo, se acostumbren a obrar con finura, al paso que, sin ridiculez; induciéndoles a conservar siempre el orden de preferencia que es debido, en el que constantemente es el último el que sirve a los demás, teniendo presente que si hubiere señoras en la mesa, las es debido servirlas primero.
"Solo hay dos formas de hacer las cosas: la correcta y la incorrecta". Charls Rou
Al concluir la comida ha de enjuagarse la boca, porque, además de decente, es sano y evita dolores de muelas; deben los alumnos observar las reglas establecidas en el colegio y fuera de él, conformarse a lo que vean, procurando no ser ni los últimos, ni los primeros en levantarse.
-
17505

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
El ánimo, hijos míos, tiene necesidad de distraerse después de haberse ocupado algunas horas en asuntos serios; con este motivo se han imaginado los juegos.
-
No hay nadie que no deba tener como norma y práctica peinarse todos los días, y nunca hay que presentarse delante de cualquiera que sea con los pelos revueltos y sucios.
-
Es preciso abrir los dientes para leer o hablar, articulando cada palabra claramente.
-
Hay hombres que leen para exponer sus ideas en las conversaciones, y otros para no parecer ignorantes de las cosas más triviales
-
Los padres deben enseñar a sus hijos a ser educados, prudentes, amables y sociables.
-
En los conciertos, conferencias o sitios en que todos escuchan, no se debe hablar y distraer la atención de los demás, impidiéndoles oír.
-
Al comer hay que hacerlo de tal modo que los carrillos no se inflen, y es totalmente contrario a la educación tener al mismo tiempo los dos carrillos llenos.
-
Las actividades de las señoras en sociedad. Los elogios que recben de los caballeros.
-
El mismo estilo que se usa cuando se habla, debe emplearse siempre que se escribe una carta
-
La costumbre de repartir dulces a los amigos con el parte de casamiento ha desaparecido ya.
-
Deberes respectivos entre la persona que exige un servicio, y aquella a quien se exige.
-
Los hombres que vienen a este mundo, puesto que siempre tienen relación entre ellos, están obligados a conversar y a hablar a menudo unos con otros.

