Manípulo, insignia litúrgica mayor
Es una franja de tela que se lleva en el antebrazo izquierdo dejando caer a ambos lados los dos extremos

foto base serghei_topor - Pixabay Imágen Generada por IA
Manípulo, insignia litúrgica mayor
El manípulo. Protocolo eclesiástico
Es una franja de tela que se lleva en el antebrazo izquierdo dejando caer a ambos lados los dos extremos; es la insignia propia del subdiácono que se le entrega en la ordenación.
El origen del manípulo hay que buscarlo en un pañuelo (mappa) puramente decorativo usado entre las clases aristocráticas de la antigua Roma, indudable derivación de un uso contra el sudor, lágrimas, etc.
Cuando la jerarquía eclesiástica recibió consideración social empezó a usar el manípulo si bien sosteniéndolo en la mano izquierda; señal de que ya no tenía función práctica, puesto que la mano izquierda casi nunca se utiliza. Poco a poco el uso se extendió a los clérigos romanos que siempre se mostraron reticentes a que esta distinción se concediera a otras iglesias. Sin embargo, se extendió, y así el manípulo volvió a su uso práctico en el servicio del altar.

Lentamente, siglo IX, va volviendo a su categoría ornamental en sucesivos pliegues a que se somete el primitivo paño de lino blanco: de ahí el nombre de manipulus (haz).
En el siglo XIV tiene ya la forma de tira de tela que ha conservado desde entonces, aunque con notables variaciones en su ornamentación que en determinadas épocas (siglo IX-XIII) era de gran riqueza.
El manípulo sólo se usa en la Misa; además del subdiácono lo usan el diácono, el sacerdote y el obispo; una disposición reciente deja su uso facultativo.
Las interpretaciones sobre el manípulo están en relación con la función práctica que se le ha dado en diversas épocas, como acabamos de ver.
La oración que se dice al ponérselo es: "Merezca, Señor, llevar el manípulo del llanto y del dolor, para que reciba con júbilo el premio de mi trabajo".
- Insignias litúrgicas. Protocolo religioso y eclesiástico.
- Estola, insignia litúrgica mayor.
- Manípulo, insignia litúrgica mayor.
- Palio Arzobispal, insignia litúrgica mayor.
- Anillo pastoral, insignia litúrgica menor.
- Báculo, insignia litúrgica menor.
- Mitra, insignia litúrgica menor.
- Cruz pectoral, insignia litúrgica menor.
- Insignias litúrgicas, bibliografía.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
La Limosnera Apostólica ejerce, en nombre del Sumo Pontífice, el servicio de asistencia a los pobres depende directamente de él
-
La posibilidad de renuncia, y sus supuestos, no está regulada en ninguna norma. Pero está claro el Papa dispone de plena libertad para hacerlo, como así ha sido
-
Se trata de una tradición que se podría considerar irrenunciable para cualquier alicantino; acudir a pie al Monasterio el día de la festividad de la Santa Faz.
-
La festividad del Corpus Christi, aunque instituida en el año 1263 por el Papa Urbano IV, tiene sus orígenes en la promoción que una beata
-
Disposiciones del Código de enjuiciamento vigente sobre instrumentos auténticos y comprobación y valor de instrumentos públicos otorgados en país extranjero.
-
A los miembros del Episcopado, los obispos -que en aquel momento eran los apóstoles-, se les encomendó el gobierno de su Iglesia
-
La Congregación examina lo referente a los presbíteros y diáconos del clero secular en orden a las personas, al ministerio pastoral
-
El sentimiento religioso es la inmensa, quizá la única diferencia que se encuentra entre el hombre y el animal.
-
Con el cambio de las situaciones concretas históricas, se introdujeron algunas modificaciones e innovaciones, sobre todo cuando se instituyeron en el siglo XIX comisiones cardenalicias que ofrecían su colaboración al Papa...
-
Téngase en cuenta, ante todo, que nadie está obligado a celebrar la primera Misa con pompa y solemnidad externa.
-
Cruz de materiales preciosos que sostenida por un cordón o una cadena pende del cuello de obispos y prelados autorizados a llevarla
-
La humildad profunda, la santa indiferencia y la obediencia rendida al Prelado son las mejores disposiciones para obrar cortésmente.





