La inteligencia cultural como ventana competitiva
Una habilidad clave para los líderes empresariales

protocolo.org
La inteligencia cultural es una factor clave para una comunicación eficiente y una ayuda a la expansión internacional de las empresas
Teniendo en cuenta el contexto que ha aportado la globalización a las empresas, los profesionales de hoy tienen la posibilidad de moverse de un país a otro con mayor facilidad para aportar valor y asumir nuevos retos.
Cuando evaluamos la importancia de la inteligencia cultural dentro de las empresas, nos damos cuenta de que estas en la actualidad, valoran muchísimo las habilidades blandas, incluso, por encima del conocimiento técnico.
El término inteligencia cultural dentro de la empresa nos hace referencia a las capacidades y habilidades que tiene un individuo para adaptarse y relacionarse efectivamente con diversas situaciones culturales, sean estas propias o ajenas. Esto, por lo tanto, quiere decir que cuando se tienen esas competencias blandas, un individuo, miembro del equipo de trabajo, puede cumplir con todas sus responsabilidades y metas, de manera respetuosa, sin importar el grupo, el país donde se encuentre o la procedencia de sus compañeros de trabajo.
Te puede interesar: Habilidades blandas en el mercado laboral
La inteligencia cultural surge entonces como una herramienta flexible para entender mejor las diferencias entre ciertos comportamientos y actitudes arraigados a las personas.
Esto nos permite comprender, por lo tanto, las tradiciones, disciplinas, rutinas e incluso, pensamientos de personas con otras creencias. Por consiguiente, este proceso implica que el individuo se familiarice con las formas y dinámicas que se suelen utilizar en las diferentes culturas que están relacionadas con los negocios, para obtener datos sobre el lenguaje y el comportamiento dentro del ámbito empresarial, generando mejores y efectivas relaciones.
Con lo expuesto hasta aquí, podemos decir que contar con profesionales con un alto grado de inteligencia cultural, nos permite alcanzar nuevos niveles de competitividad, es decir, abundantes beneficios. Más eficiencia, mayor lealtad por parte de los clientes, mejoras en el proceso de la comunicación, mayor cooperación, empatía, facilidad en la adaptabilidad y mayores posibilidades de éxito durante la expansión a nivel mundial.
El componente más importante de esta capacidad blanda, es la de seguir aprendiendo y ante esto, la inteligencia cultural tiene tres componentes: el conocimiento; sobre cómo funcionan otras culturas, las habilidades interpersonales e interculturales y la conciencia cultural.
Una persona con buen grado de inteligencia cultural capta, interpreta y empatiza con otros que pertenecen a un ambiente cultural diferente.
Las diferencias culturales siguen suponiendo un obstáculo relevante en la actividad interna y externa de las empresas, pero esto puede ser salvado con la adecuada aplicación de la inteligencia cultural.
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
La comunicación no verbal dice mucho de nuestro interlocutor. A veces se dice una cosa pero con los gestos se comunica otra
-
La urbanidad es una cosa bastante difícil para esta clase, que ve sin cesar pasar delante de sus ojos gentes constantemente animadas de un sentimiento que hace poco amable el interés.
-
El vestuario para ir al trabajo depende mucho del tipo de trabajo que tengamos y de las reglas o normas que cada empresa tenga a este respecto
-
No debemos utilizar la mesa del restaurante como si fuese una mesa de oficina. Nada de llenarla de papeles, carpetas, ordenadores portátiles y dossiers
-
El término etiqueta se relaciona con la vestimenta, los modales (lenguaje gestual-corporal, comunicación oral) y los aspectos de comportamiento que forman la vida social y profesional
-
Seguimos hablando del protocolo en el mundo de la empresa
-
Casi todas las empresas reciben visitas a sus instalaciones por los más diversos motivos desde una visita por negocios a una simple visita de cortesía
-
Los profesionales del mundo del protocolo siguen siendo un personal imprescindible en muchos departamentos.
-
¿Nos vamos a comer? El almuerzo puede servir de punto de inflexión en cualquier tipo de reunión de negocios
-
La diversidad de nuestras actuales empresas provoca curiosas situaciones por el distinto significado que este acto de afecto tiene en las diferentes culturas
-
Una buena comunicación en el mundo de la empresa y de las organizaciones de cualquier tipo tiene innumerables beneficios a la vez que puede evitar cometer errores que pueden ser perjudiciales para cualquier empresa u organización
-
El protocolo no es una ciencia exacta, sino que se fundamenta, en una definición apresurada, en el sentido común y en la naturalidad









