Principios generales de urbanidad y cortesía
La urbanidad es una parte esencialísima de la buena educación, y contribuye mucho a hacernos amables a nuestros semejantes

The British Library Imágen Generada por IA
Buenos modales y buen trato en sociedad
¿Qué es Urbanidad?
El conjunto de precepto que nos enseña a portarnos bien con nuestros semejantes y a hacer agradable nuestro trato en la sociedad.
¿Importa mucho seguir los preceptos de la Urbanidad?
Sí, porque es una parte esencialísima de la buena educación, y porque contribuye mucho a hacernos amables a nuestros semejantes y a desarrollar en nuestra alma la benevolencia, la dulzura y los sentimientos de fraternidad y mutuo respeto, necesarios en las relaciones sociales.
¿Son la misma cosa la urbanidad y la cortesía?
En el fondo, sí; pero la urbanidad se limita a reglas generales, mientras la cortesía consiste en la aplicación de esas reglas a todos los detalles de la vida social, y obedece, no sólo a reglas fijas, o a prescripciones de etiqueta, sino al buen sentido de cada persona.
¿Cómo se mira a las personas que no proceden con urbanidad ni cortesía?
Como mal educadas, aun cuando tengan otros conocimientos y sean hábiles en el ejercicio de su oficio o profesión. La falta de urbanidad conduce a la grosería, que, aun siendo involuntaria, produce siempre muy mal efecto.
¿Es, pues, una obligación la urbanidad?
Lo es, y tan importante, que alcanza por igual a todas las personas, sin que nadie pueda excusarse de su falta de buena crianza; pues las personas distinguidas, a más de tener grandes medios de educarse bien, tienen que estar en relación constante con gentes constituidas en dignidad, y por su parte, las personas de condición humilde o modesta, tienen precisión de mostrar modales atentos ante sus superiores. La falta de buena crianza, como la inmoralidad o el desaseo, no tienen disculpa, cualquiera que sea la posición social del que en esas faltas incurre.
¿Qué regla segura debemos seguir en el trato con nuestros semejantes, sea cualquiera la posición que ocupen?
Debemos proceder con ellas del mismo modo que quisiéramos que ellas procediesen con nosotros.
¿Qué otra regla hemos de tener en cuenta para no incurrir en faltas de urbanidad y cortesía?
Observar e imitar los modales y la manera de proceder de las personas bien educadas y dignas de estimación por su buena conducta.
¿Qué deberes generales nos impone la urbanidad?
Nos impone deberes para con nosotros mismos, para con nuestros superiores y para con nuestros iguales e inferiores.
-
8246

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
Las actividades de las señoras en sociedad. Los elogios que recben de los caballeros.
-
Educar a los hijos no es una tarea fácil, Requiere constancia y tesón, aunque sea más sencillo dejarles hacer lo que quieran.
-
Se limpiarán los dientes con un cepillito blando, procurando hacer esta operación por dentro y por fuera.
-
Lo que más contribuye a dar elegancia a una persona y a que sea considerada como persona prudente y educada es el mantener todas las partes de su cuerpo en la posición que la naturaleza o el uso exigen
-
No tienen la voluntad ni poder de proteger a nadie.
-
Mientras Felipe II y Felipe IV tendían a utilizar estos métodos para intensificar el protocolo e imponer una disciplina estricta sobre sus cortesanos...
-
La escritura es el maravilloso arte que da color y cuerpo a los pensamientos.
-
Nuestros vecinos merecen respeto, consideración y afecto, porque viven muy cerca de nuestro hogar
-
El paseo y el andar por la calle debe hacerse de una forma prudente y respetuosa.
-
Varias veces los labios de un joven expresan conceptos finos, frutos precoces del talento.
-
Debe ir a dar la bienvenida a los vecinos recién llegados. Lo ideal es que esta visita se haga durante las primeras veinticuatro horas de estancia en la nueva residencia.
-
¡Cuántas veces el más sólido mérito ha sido mal recibido y desechado por falta de gracia, en tanto que un hombre con algunas prendas superficiales, poco saber y menos mérito, introducido por las gracias, ha sido recibido, querido y admirado!


