Principios generales de urbanidad y cortesía
La urbanidad es una parte esencialísima de la buena educación, y contribuye mucho a hacernos amables a nuestros semejantes

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Buenos modales y buen trato en sociedad
¿Qué es Urbanidad?
El conjunto de precepto que nos enseña a portarnos bien con nuestros semejantes y a hacer agradable nuestro trato en la sociedad.
¿Importa mucho seguir los preceptos de la Urbanidad?
Sí, porque es una parte esencialísima de la buena educación, y porque contribuye mucho a hacernos amables a nuestros semejantes y a desarrollar en nuestra alma la benevolencia, la dulzura y los sentimientos de fraternidad y mutuo respeto, necesarios en las relaciones sociales.
¿Son la misma cosa la urbanidad y la cortesía?
En el fondo, sí; pero la urbanidad se limita a reglas generales, mientras la cortesía consiste en la aplicación de esas reglas a todos los detalles de la vida social, y obedece, no sólo a reglas fijas, o a prescripciones de etiqueta, sino al buen sentido de cada persona.
¿Cómo se mira a las personas que no proceden con urbanidad ni cortesía?
Como mal educadas, aun cuando tengan otros conocimientos y sean hábiles en el ejercicio de su oficio o profesión. La falta de urbanidad conduce a la grosería, que, aun siendo involuntaria, produce siempre muy mal efecto.
¿Es, pues, una obligación la urbanidad?
Lo es, y tan importante, que alcanza por igual a todas las personas, sin que nadie pueda excusarse de su falta de buena crianza; pues las personas distinguidas, a más de tener grandes medios de educarse bien, tienen que estar en relación constante con gentes constituidas en dignidad, y por su parte, las personas de condición humilde o modesta, tienen precisión de mostrar modales atentos ante sus superiores. La falta de buena crianza, como la inmoralidad o el desaseo, no tienen disculpa, cualquiera que sea la posición social del que en esas faltas incurre.
¿Qué regla segura debemos seguir en el trato con nuestros semejantes, sea cualquiera la posición que ocupen?
Debemos proceder con ellas del mismo modo que quisiéramos que ellas procediesen con nosotros.
¿Qué otra regla hemos de tener en cuenta para no incurrir en faltas de urbanidad y cortesía?
Observar e imitar los modales y la manera de proceder de las personas bien educadas y dignas de estimación por su buena conducta.
¿Qué deberes generales nos impone la urbanidad?
Nos impone deberes para con nosotros mismos, para con nuestros superiores y para con nuestros iguales e inferiores.
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