Habilidades. Hábitos Malos. Mentira. Resumen.
Los puntos principales de los artículos sobre las habilidades, los hábitos malos y la mentira.
Josef González Torres de Navarra.
Lecciones de Mundo y de Crianza. Cartas de Milord Chesterfield. 1816
Se lee en 1 minuto.

Habilidades.
A cuales doy aquí este nombre.
Saber trinchar y servidumbre en la mesa.
Obsequio a las damas y personajes.
Vestir de moda, pero sin extremos.
Las modas no son evitables a los Señores.
Llevar la ropa, con aire, nobleza y suelta.
Debe hacerse letra legible y ligera.
Explicación en lenguaje correcto y elegante.
Hábitos malos.
Mentira.
Etiquetas
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
Contenido Relacionado
-
Con los hombres habemos de tratar, como con hombres y no como con Angeles; y así es necesario, que nuestra conducta con ellos sea proporcionada a nuestro estado común.
-
Por más duros y poco armoniosos que sean los versos que recite, flojos o aprosados, no importa; escuchad con atención, y no os durmáis porque sería la mayor grosería.
-
Más se saca de la dependencia que de la cortesía
-
El saludo a una persona es una muestra de cortesía y buena educación.
-
Obligaciones para con los demás. Hay que conocer una serie de normas de cortesía y respeto para relacionarse con los demás
-
Cuando uno es alabado no debe mostrar alegría, lo que sería señal de que a uno le gusta ser adulado
-
El hombre juicioso sigue la moda sin afectación, y procura que se advierta más bien en su modo de vestir un buen gusto, que lo que se llama última moda.
-
El comportamiento en las reuniones y tertulias. Los pasatiempos en sociedad.
-
La decendia prohíbe aquellas acciones inocentes en sí mismas, pero que merman la idea de la dignidad en aquel que las ejecuta.
-
Aunque la urbanidad no establece nada referente al tiempo que uno debe estar acostado y a la hora en que debe levantarse, con todo es educado levantarse temprano.
-
Estamos entre dos extremos, y así se participa de entrambos. Altérnanse las suertes: ni todo ha de ser felicidad, ni todo adversidad.
-
Al hombre que se desvía de la senda, hacia el uno o el otro lado, nos manda la caridad que procuremos ponerle en el camino recto con persuasiones.


