Doblar y cerrar una carta.
Hay muchos modos de doblar las cartas; el más sencillo es el mejor. Se dobla el papel a la larga.

Doblar y cerrar una carta.
Hay muchos modos de doblar las cartas; el más sencillo es el mejor. Se dobla el papel a la larga.
El cierre de la carta.
Antiguamente se hacia una gran diferencia entre el lacre y la oblea; pero en el día es igual cerrar con uno o con otro; generalmente se usa más la oblea; sin embargo, para el modo de ver de algunos, es mejor servirse del lacre cuando se escribe a persona de cumplimiento.
Cuando uno está de luto o se escribe a una persona que lo está se usa lacre u oblea negra.
-
15724

Aviso Los artículos "históricos" se publican a modo de referencia
Pueden contener conceptos y comportamientos anacrónicos con respecto a la sociedad actual. Protocolo.org no comparte necesariamente este contenido, que se publica, únicamente, a título informativo
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
La intolerancia para con los domésticos es tanto más injusta cuanto que en general son personas a quienes la ignorancia conduce a cada paso al error. Hay que ser comprensivos y enseñar algo cuando no se hace bien
-
La excesiva prisa se opone a la claridad, como la sobrada lentitud arguye afectación o ignorancia.
-
Esas dos grandes virtudes, muy acreedoras a consideración y respeto en todos y especialmente en la mujer, se llaman prudencia y dignidad
-
El que se equivoca y tiene la franqueza de confesarlo, obra con nobleza. El que trata de evadirse de alguna cosa por medio de una mentira, es un hombre despreciable y cobarde.
-
Se puede y aun se debe establecer una especie de decoro entre los amos y los criados.
-
Debemos tener siempre la cara y las manos limpias.
-
No andéis de puntillas, como si estuvieseis bailando, a no ser para pasar un charco; no corráis de una acera a la otra de la calle, porque os tendrían por locos.
-
No se debe entrar en un lugar en el que haya personas de consideración, envuelto en el manto; en las casas de los príncipes se expondría uno a una reprensión, o incluso ser echado fuera
-
Los tratamientos correspondientes y debidos a las jerarquías civil, militar y eclesiástica.
-
La ley de Moisés no admitía en los tribunales el testimonio de un extranjero.
-
Cuando un caballero se pone el abrigo o se desembaraza de él o del bastón, paraguas, etc., para entrar en el salón, el criado debe ayudarle y estar alerta a la salida para abrirle la puerta.
-
Todos los principios son informes, y queda después la imaginación de aquella deformidad: la memoria de haberlo visto imperfecto no lo deja lograr acabado.


