¿Qué haces si alguien aparece en tu casa justo cuando vas a sentarte a comer? Las visitas por sorpresa
Niños, mascotas y sorpresas: Lo que jamás debes hacer al visitar a tus amigos. La visitas por sorpresa puede ser realmente incómodas

protocolo.org Imágen Generada por IA
Una visita sorpresa no siempre es una alegría. Sobre todo cuando son visitas sin avisar
¿A quién no le apetece un domingo tranquilo en familia? Imagina la escena: tienes la mesa puesta, el olor a comida rica inunda la casa y estás a punto de dar el primer bocado con toda la familia sentada a la mesa. De repente... Suena el timbre. Al abrir, te encuentras a tu amiga Sonia con una sonrisa de oreja a oreja y con sus dos hijos prácticamente entrando en casa y su perro tirando de la correa. "¡Hola! Pasaba por aquí y he dicho: "vamos a ver a Marta un ratito". En ese instante, el tranquilo almuerzo en familia se transforma en un compromiso de incomodidad.
La regla de oro: el teléfono existe por algo. Avisa con antelación
Hoy en día, nuestro tiempo libre es oro y la buena educación indica que no debemos presentarnos en una casa sin haber avisado antes. Un simple mensaje de WhatsApp del estilo: "Hola, Marta. Voy a estar por tu barrio esta tarde, ¿os viene bien que me pase a saludar un momento?" cambia por completo la situación. Si te viene bien, genial; y si no, se busca otro día.
Los anfitriones pueden estar con otra visita, pueden estar enfermos, pueden estar descansando y decenas de cosas más en las que ocupar su tiempo. No se puede ni se debe "robar" ese tiempo a los demás.
Tres errores que debemos evitar
Para que tu visita sea una alegría y no una pesadilla, ten en cuenta estos tres límites básicos que se deben respetar:
Evita las horas poco apropiadas: Las horas de la comida, la siesta, las primeras horas de la mañana o las últimas de la noche son horas prohibidas. Ejemplo: Si apareces a las dos de la tarde, pones al anfitrión en el enorme aprieto de tener que invitarte a comer o de tener que aplazar el horario de su comida.
Llegar acompañado: Los niños (sobre todo si son un torbellino de energía) y las mascotas no se llevan de sorpresa a una casa. Ni tampoco otros acompañantes adultos. Ejemplo: Quizás en tu casa el perro pueda subirse al sofá sin que nadie se enfade, pero puede que tu anfitrión tenga alfombras delicadas, alguien con alergia o, simplemente, no le gusten los animales.
No obligues a cambiar planes: La confianza es maravillosa, pero no nos da derecho a invadir el espacio ajeno. Cuando Sonia apareció sin avisar, obligó a la familia de Marta a romper su intimidad y a alterar su rutina dominical.
En resumen, avisar antes de ir no resta espontaneidad a la visita, pero sí suma respeto y amabilidad. Al final, cuidar el tiempo de nuestros amigos es la mejor forma de demostrarles cuánto nos importan. La próxima vez que pases "por ahí", saca el móvil antes de tocar el timbre. ¡Tus amigos te lo agradecerán!
Su opinión es importante.
Participe y aporte su visión sobre este artículo, o ayude a otros usuarios con su conocimiento.
-
¿Debe tener siempre la razón el cliente? Cómo ofrecer un buen servicio sin llegar a ser sumiso y tragar por todo
-
La importancia de escribir buenos asuntos cuando se envía un correo electrónico. Los mails con un asunto que va al grano
-
Los buenos modales: cosas que no debemos hacer en la mesa cuando vamos a comer
-
Silbar en casa, presumir o elogiar demasiado: las creencias rusas más extendidas
-
Las conversaciones entre jóvenes suele ser más desenfadas y tocan tomas que pueden ser polémicos con mucha libertas
-
El momento en el que llega la cuenta a la mesa no debe suponer ningún problema si antes se deja claro cómo va a ser el tema de pagar la cuenta
-
Hay gestos y preguntas que en la mesa no de pueden o no se deben hacer por educación
-
¿Sabes qué hacer cuando te sirven una sopa hirviendo? En este vídeo te contamos el error que cometió Javier al soplar su plato y sorber ruidosamente
-
Novia a la izquierda y novio a la derecha. ¿Por qué se colocan de esta manera en la iglesia?
-
Pioneros del saber estar y el protocolo: la trayectoria que avala a protocolo.org- Cumplimos 30 años
Mantenerse en la vanguardia digital: El secreto de Protocolo.org tras 30 años online: trabajo y constancia -
Un apretón de manos se convirtió en un "arma" y "no te acerques mucho a mí", era la frase más repetida.
-
Cuando damos la mano también estamos diciendo muchas con este gesto











